viernes, 3 de octubre de 2008

Historia Héroe Medieval

Héctor, el cristiano

En tiempos en que los señores feudales iban a pelear por conquistar Tierra Santa, en la época de las cruzadas, fue que el rey Felipe II de Francia decidió embarcar refuerzos para llevarlos en ayuda a Ricardo Corazón de León, que luchaba en Acre.
Entonces ahí, entre todos esos hombres estaba Héctor. Un joven bajo, corpulento y humilde, a estado siempre al servicio del rey, siendo ya herido en combate, perdiendo el dedo meñique. Con sólo 24 años fue enrolado en el ejército e iría a pelear por Dios o morir en su nombre.
Ya habían estado navegando por 2 meses y les faltaba poco para llegar. No sabían con que podían encontrarse.
Al haber sido expulsados los cristianos de Jerusalén habían decidido tomarse la ciudad costera de San Juan de Acre. Los musulmanes al mando de Saladino no querían entregar la tierra que les había pertenecido por años.
Fuera de las puertas de Acre, estaban las tropas cristianas, listas para el combate. La ciudad no estaba protegida por mas de 2000 hombres, y los cruzados eran mas de 8000. No sería difícil. Sienten un ruido en la retaguardia. De pronto, tras la colina aparece Saladino con muchos jinetes, incontables. Y empieza el combate. Los cristianos se veían superados. De pronto las galeras musulmanas y los mercantes se hundieron. Hubo una confusión. Barcos cruzados aparecían disparando fuego y varios botes llegaron a la playa. De ellos salieron miles de hombres con sus espadas matando y sembrando muerte. Ahí estaba Héctor, que con la fuerza de su brazo daba golpes con su hacha capaz de botar un árbol. La victoria fue para ellos.
Prisioneros 3000 enemigos los iban a matar. Héctor se entera y va a impedirlo. Llega donde el rey inglés y le dice que no puede hacer eso. Este no lo escucha y ordena que se lo lleven. Todos fueron decapitados. Finalmente el rey sería traicionado por su propio hermano Juan y debió volver.
Héctor quedó al mando de los cruzados. El veía que su permanencia se volvía peligrosa. Una noche fueron atacados por los musulmanes. Eran demasiados. La ciudad caería y solo quedaba la retirada. En el caos de la batalla, solo algunos se quedaron. Entre ellos Héctor. Hubo un momento en que tenía 5 enemigos por delante y de un solo golpe los mató a todos. Se replegaron y se refugiaron en una iglesia. Entraron los musulmanes no quedando mas de 10 cruzados. Pelearon con honor. El último que quedaba era Héctor que seguía peleando. Toma un arco y dispara una saeta de fuego. Esta cae en la entrada y extrañamente se empieza a quemar el suelo. Héctor tomó un rosario pidió perdón y murió.

Gustavo Osses
Javier Perez

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